Bandera de la Polinesia Francesa, de la que es perteneciente Tahití
Los críticos del fútbol profesional son muchos, y las críticas principales son: “¿Qué hay de emocionante en ver 11 personas correr tras de un balón como locos por 90 minutos?” “¿Por qué un futbolista gana mucho dinero y gente que sirve a la sociedad (maestros, médicos, etc.) ganan poco?
Y tristemente, como fanático del fútbol asociación (nombre completo de este deporte), debo decir que tienen parte de razón. Soy consciente que los eventos como la Confederaciones de Brasil de este año, el mundial de Sudáfrica 2010 y otros llamarán la atención casi exclusivamente de dos tipos de personas: los fans del fútbol y los habitantes de la sede (por diversos motivos).
Durante 90 minutos vemos en la cancha correr a jugadores que ganan mucho dinero, que incluso podríamos señalar a cualquiera y lo más seguro es que ganen por un partido más de lo que la mayoría conseguiríamos en 6 meses. Muchos son estrellas y modelan en comerciales donde nos ofrecen productos que, muchas veces, ni nos son necesarios. Si algún aficionado se les acerca, gran parte de ellos, reaccionan de forma arrogante y es raro que convivan con ellos.
Así que ésto le da parte de razón a los críticos del fútbol asociación (que no es lo mismo que el fútbol amateur). El fútbol hoy en día es más espectáculo, más publicidad y más dinero que un deporte que se realice sólo por amor al mismo. Lo vemos en 7 de los equipos que participan en esta copa. Cada uno con una o más estrellas, algunas conocidas sólo en su país, otras en todo el mundo. Varios de ellos están en los mejores clubes del mundo, ganando cifras exorbitantes de dinero.
Pero, si todo el fútbol asociación, que tanto se critica, fuese así por completo, ¿por qué digo sólo 7 equipos y no 8? ¿Por qué los críticos del FA no tienen toda la razón?
No tienen toda la razón, porque al igual que todo lo que se critica en esta vida, sólo ven lo que ellos quieren ver. Porque de las 205 selecciones del FA asociadas a la FIFA solo el 30% es como ellos se imaginan, el otro 70% son equipos de gente común, como tú o como yo, que luchan por sus sueños, pero que no tienen los suficientes recursos para poder crecer. Y uno de esos ejemplos es Tahití.
Tahití, un equipo que es 97% amateur, de hecho de los 23 jugadores que participarán en Brasil sólo 1 es jugador profesional (juega en el Panthrakikós de Grecia). Los demás son personas que laboran en diferentes trabajos, trabajan al día ganando sueldos mínimos (unos de asistentes telefónicos, otros cargando sacos de más de 20kg en un mercado, otros más siendo taxistas para turistas, y el portero es chef en 3 hoteles distintos pero con sueldo bajo). 8 jugadores están desempleados por la crisis que azota esa isla paradisíaca en medio de la nada.
Ellos se reúnen en la noche, al salir de sus trabajos a practicar 3 horas al día, es un equipo que incluso la mayoría de la gente en Tahití desconoce que existe. Un equipo donde 3 hermanos son medio-campistas y su primo es portero. Un equipo que no tiene grandes logros. gracias a un golpe de suerte y desconcentración, la poderosa Nueva Zelanda fue vencida en la semifinal de la Copa de la OFC por Nueva Caledonia y luego ésta sería derrotada por ellos, la copa que ganaron y les dio el boleto para ésta Confederaciones.
Juegan por amor al fútbol, eso es lo que los mueve, con uniformes y balones prestados practican y juegan sus encuentros. Son la cenicienta de ésta copa. jugadores que en su gran mayoría no habían salido de Tahití e islas cercanas por primera vez en su vida viajaron en un avión en clase ejecutiva con toda la ilusión del mundo, que nunca habían hablado ante la prensa, eso que evitan los jugadores profesionales, para ellos es casi un sueño.
Jugar en Brasil es el máximo sueño de sus vidas, sentirán lo que es ser profesionales por 2 semanas. Jugarán contra rivales fuertes, de hecho, todos los expertos aseguran que sus tres partidos los perderán y por goleada, pero más que una humillación para ellos, sentirse jugando en grandes estadios, rodeados de mucha gente, les hará sentir al menos por un rato, lo que se siente ser profesional y ya será toda una victoria. Al final de la copa no ganarán mucho, quizás entre 1.000 y 2.000 dólares como premio por participar, muchos de ellos volverán a sus empleos y sus vidas normales, volverán a ser una persona común más en este mundo, pero podrán decir que por lo menos han cumplido su sueño, representar a su país en un evento internacional.
Por eso, yo apoyaré a Tahití, porque las únicas metas de ellos son evitar goleadas y anotar un sólo gol. Eso es lo único que desean, y obteniendo eso festejarán más que cualquiera que gane esta copa.
Porque eso es amar el fútbol.

El debut de Tahití será este Lunes contra Nigeria a las 2pm (México), el Jueves van contra el campeón del mundo España en el Maracaná a las 2pm (México) y su último partido, a menos que haya sorpresa, será contra Uruguay el próximo Domingo a las 2pm (México)

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